Adaptado al espacio
Las medidas y la distribución se contrastan con la estancia y tus prioridades.
Diseño, fabricación e instalación de mobiliario a medida
Mostradores a medida para negocios en Málaga. La zona del cliente se coordina con ordenador, cobro, documentos y almacenaje del personal. Se definen alturas, accesos y conexiones con el responsable del espacio.
Definimos medidas, capacidad, acabados y montaje antes de fabricar para que cada decisión responda al espacio y al uso reales.
Las medidas y la distribución se contrastan con la estancia y tus prioridades.
Comparamos materiales y herrajes adecuados antes de aprobar la especificación.
El presupuesto identifica mobiliario, montaje y trabajos opcionales o separados.
Tu responsable coordina las dudas sobre la propuesta y los siguientes pasos.
Desde la primera cifra orientativa hasta la revisión del mueble instalado contigo. Confirmamos el precio final después de medir y concretar los detalles.
Envíanos fotos, medidas aproximadas, dirección y qué necesitas. Revisamos el alcance y te damos un precio orientativo, sujeto a la medición.
Concertamos la visita para comprobar el espacio, las paredes, las instalaciones y los accesos, y tomar las medidas necesarias.
Si el trabajo lo requiere, desarrollamos el diseño y el proyecto después de medir. Este trabajo es gratuito si nos encargas la fabricación de los muebles según ese proyecto.
Con las medidas confirmadas, cerramos distribución, materiales, herrajes, montaje e importe en un presupuesto detallado.
Revisas la propuesta. Cuando la apruebas, el anticipo acordado pone en marcha el encargo.
Fabricamos los muebles según el diseño aprobado y preparamos las piezas para el transporte y el montaje.
Llevamos los muebles al inmueble, los montamos y ajustamos puertas, frentes y remates.
Comprobamos juntos aperturas, acabados y funcionamiento. Anotamos cualquier ajuste que quede pendiente.

Soy Francisco Calvo. Antes de elegir un diseño, quiero saber cómo utilizas la estancia. Con esa información podemos valorar una solución cómoda, práctica y coherente con lo que necesitas invertir.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
El mostrador es un lugar de trabajo, de cobro y de primera impresión; esas funciones necesitan espacio propio.
La zona del cliente se coordina con ordenador, cobro, documentos y almacenaje del personal. Se definen alturas, accesos y conexiones con el responsable del espacio.
La tapa y el frente se dibujan según cómo se recibe al cliente y qué equipos usan los empleados.
Cajones, documentos y cables quedan accesibles desde el lado del personal.
Color y material visible comunican el negocio, mientras la superficie de trabajo responde al roce diario.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
Son prioridades para comparar, no paquetes cerrados ni tarifas.
Calculamos altura y fondo para atender y guardar lo imprescindible.
Frontal, tapa y zona interior pueden llevar materiales diferentes según la imagen del negocio y el uso.
Cables, datáfonos, equipos y accesibilidad se resuelven antes de fabricar.
Además de las medidas, necesitamos comprender el trabajo del equipo y el recorrido de clientes, huéspedes o usuarios.
Comparte plano y fotos del local, con tomas, accesos y equipos que deben integrarse.
Describe operaciones diarias, capacidad y mantenimiento esperado de cada zona.
Señala qué imagen debe transmitir el frente y qué aparatos, documentos o productos quedarán detrás.
Indica fecha de apertura, horarios de montaje y otros oficios que intervienen.
Medimos la relación entre cliente y personal y revisamos equipos para resolver alturas, pasos y tomas.
La oferta fija despiece, acabados, herrajes, cantidad de unidades y secuencia de entrega e instalación.
Comparte medidas del local, equipos que irán detrás y fotos desde la entrada del cliente.
Enviar fotos y medidas →
Las superficies de contacto, los cantos y los sistemas de apertura deben resistir el ritmo real del negocio.
La tapa de trabajo y sus cantos deben soportar roce y limpieza, mientras el frontal admite otras opciones visuales.
Debe estudiarse en el proyecto con los requisitos aplicables y el espacio disponible. Se reflejan dimensiones y recorridos en los planos aprobados.
Plano, fotografías y una descripción de la operación diaria nos permiten hacer preguntas útiles antes de medir el local.
Antes de producción quedan acordados planos, muestras, especificación, precio y secuencia de instalación con los responsables del proyecto.
Revisaremos la consulta y te contactaremos para aclarar el alcance y los siguientes pasos. Enviar el formulario no implica contratar.
Un mostrador tiene dos lados con necesidades distintas: atención al público y trabajo interior. Revisamos alturas, espacio para usuarios y equipos antes de definir su forma.
El interior puede integrar cajones, documentación y periféricos. Situamos conexiones y accesos de mantenimiento con las dimensiones de los aparatos reales.
El acabado visible se coordina con la imagen del negocio. En las zonas de apoyo valoramos uso, limpieza y protección de bordes para concretar la especificación.
Indica actividad, medidas aproximadas y requisitos del proyecto, incluidos los de accesibilidad que correspondan. Los confirmamos antes de cerrar diseño, fabricación y montaje.